El Agua Cercada

Afamada Revista de Literatura Heteróclita

Mi foto
Nombre: Tony

domingo, agosto 15, 2010



EPILOGUS

El lunes me reincorporé a mi trabajo.
Desperté y solamente me rasuré.
Apuré un vaso de jugo. El café lo bebía mas tarde. Me gustaba preparármelo yo mismo.
En mi consultorio tenía una cafetera y un molino, ambos eléctricos.

Y granos de diferentes sabores, casi todo regalado.
Salí temprano, antes del cambio de turno que es cuando inician los problemas.
La ciudad estaba nublada, debía ser por eso que no hacía calor. El termómetro de mi camioneta marcaba veinticinco grados.
En la esquina con Degollado una muchacha obesa en pantalones cortos barría hasta la media calle. Una cuadra adelante un gato estaba panza arriba en medio del camino. Lo habían atropellado. Pequeño y de color amarillo con manchas blancas.
Luego, antes de llegar al boulevard, estaba "La Iglesia Cristiana de los Primeros Apóstoles, A.R."
Cinco minutos después llegué al hospital.
Entré al estacionamiento y logré quedar cerca del acceso principal. Nunca han respetado los cajones para los vehículos.
Me coloqué la bata e inicié mi recorrido.
Los pasillos permanecían desiertos.
En el tercer piso estaban medicina interna y los hospitalizados de cirugía. Los pasantes de medicina se mantenían ocupados actualizando las notas de la guardia nocturna.
Solo había un paciente de mi especialidad, tomé el expediente, estaba en la cama trescientos treinta.
Me encaminé a verlo.
Dos días antes lo habían ingresado.
De poco más de ochenta años, se trataba de un paciente masculino con una descompensación hemodinámica.
Revisé los antecedentes.
Luego el tratamiento. Todo estaba correcto.
Después le pregunté:
-¿Como se siente?
-Bien.
-Aquí aparece que fue operado del colon.
-Si. Hace seis años mas o menos. Un cirujano español, no le tuve confianza a los de casa. Decían que tenía un tumor, había bajado mucho de peso. Desde entonces ya no pude trabajar igual que antes. Mi hermano se quedó a cargo del negocio.
-¿Pero no ha tenido molestias?
-Me dieron quimioterapia por tres años. Luego me dijeron que ya no tenía nada. Pero yo seguí sintiéndome débil.
-¿Y ahora que fue lo que le pasó?
-Me comencé a fatigar mucho. Caminaba y me faltaba el aire. Los pies se me hinchaban todas las tardes, aunque tomara la medicina para orinar.
-¿Tomaba diurético?
-Si, por la hipertensión. Pero no me hacía efecto.
-Bien... ¿Y dolor en el pecho?
-No, dolor no he tenido, solo la fatiga. Pero desde ayer se me quitó. Ahora me siento bien.
Examiné los pies. No había edema.
Luego con el estetoscopio el pecho.
El electrocardiograma permanecía en un ritmo regular y sin cambios relevantes.
-¿Le han dicho cuando lo quieren dar de alta?
-Si. Parece que hoy en la tarde. Pero también dijeron que usted tenía la última palabra.
-Creo que ya se compensó, además debe de tener ganas de estar en casa.
-Si. Pasado mañana vuelo a mi tierra.
-Pues que tenga buen viaje Don Fidel.
-Gracias.
Salí del cuarto y pasé con el residente.
Le di indicaciones para que las trascribiera.
Firmé el alta al frente del mazacote de papeles.
Parecía que todo estaba en orden por aquí.
Tendría que pasar por Radiología. Quería revisar las radiografías de otro paciente antes de ir a la consulta.
Y prepararme el café de este nuevo día.

Aquí nunca pasaba nada.

Ni tenía nada de emocionante.
Había regresado a mi rutina.
A la vida diaria.
A la monotonía.

A lo mejor tendría que pensar en ver como hago crecer mi imaginación.
El viaje en moto había quedado atrás.
No fue todo lo emocionante que hubiera pensado.
Pero había valido la pena.

3 Comments:

Blogger Trenzas said...

¿No te pareció bastante emocionante el viaje...?
Bueno, cierto que fue interrumpido, pero no me digas que no le has sacado provecho.
Te imagino corriendo en la moto mientras vas recopilando imágenes y sensaciones para plasmas en tus cuentos. Sólo por eso, cualquier viaje nos vale la pena a nosotros, que te leemos.
Y además es bonito regresar y poder dar el alta a alguien :)
Abrazos grandes, querido Tony

8:53 a.m.  
Blogger Tony said...

Querida amiga:

Me da gusto que me hayas visitado.
Me he quitado la escayola antes de tiempo... y cada que veo a mi amigo Traumatólogo escondo el tobillo.
Así que ahora tendré menos tiempo para imaginar... y escribir.
Pero al menos dentro de poco... otra vez podré viajar.
Un abrazo.

9:48 a.m.  
Blogger Myriam said...

Todo depende del cristal con que lo mires. Yo vivo con la ligera frustración de no haber estudiado medicina así que ¡anda! disfrútalo, eres un hombre que es médico y que anda en moto ¿qué más se le puede pedir a la vida? :)

Que ese cafecito en el Hospital sea a salud de los que no somos médicos. Yo pronto también espero llegar a ser doctora aunque no cure ni una gripe.

Un abrazo y gracias por visitar mi blog, te he devuelto la visita encontrándome con un sitio muy grato.

Myriam

9:38 p.m.  

Publicar un comentario

<< Home