El Agua Cercada

Afamada Revista de Literatura Heteróclita

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Nombre: Tony

jueves, diciembre 09, 2010


Edades Inversas

Por la mañana, camino a la escuela, su hijo de diez años le había pedido un iPad. Quería chatear con una de sus compañeras de clases. Le insistía en que; “…ya estoy grandecito para decidir mis relaciones”. Se le quedó viendo con curiosidad.

Luego en mediodía, su hijo de diecisiete, lo reprendió cuando comentaba la posibilidad de comprar el iPad. “¡Que no sabes los peligros que hay en Internet! …¡esos artefactos no tienen ningún filtro!”

Él no entendía de gadgets. Con mucho trabajo utilizaba el celular.

Durmió después de comer por casi dos horas y media.

Tenía que hacerlo.

Usaba pijama, cerraba las cortinas y todos en casa sabían que no podían hacer ningún ruido.

Mas tarde, ya en su uniforme se dirigió a Heathrow. Era el capitán de un jumbo de la British.

Trataba de digerir el asunto del iPad.

No entendía.

Había llegado a su estacionamiento de la terminal cinco.

Caminó al Gate correspondiente.

Descendió al nivel de la pista y procedió a revisar visualmente al aparato.

Todo parecía en orden.

Entró a la aeronave por la puerta delantera y subió la escalera.

La puerta de seguridad de acceso al cokpit estaba abierta. Otra vez no estaban obedeciendo el protocolo de seguridad.

Adentro el copiloto lo saludo. Lo reprendió por la falta.

Ocupó su asiento y espero a que le confirmaran que todos los pasajeros estaban ya en sus lugares.

Se comunicó con la torre y unos minutos después le dieron indicaciones para taxear hasta la zona de despegue.

Cedió el control por unos momentos y dio un último vistazo al plan de vuelo.

Esa noche volaría a Chicago.

...

Se imaginó llegando a esa ciudad.

Pero su avión era un Catalina… es que eran los primeros años de los cuarentas...

Había podido esquivar los aviones alemanes gracias a la oscuridad de la noche...

Y descendía en el lago… y...


-“¿Capitán? …¿oyó? …están autorizando el despegue.”

-“Si, perdón …me distraje.”

Empujaron juntos las cuatro palancas del combustible al tiempo que pensaba; Bueno. Si el menor hablaba como adolescente, y el adolescente se porta como un adulto. Entonces no veía porqué él no podía soñar como un niño.