Niños
Dejé la moto a un lado de la entrada y desde ahí me siguió.
Era una niña pequeña, de no mas de siete u ocho años.
Cuando escogí una mesa y me senté permaneció de pie a un lado.
-Quisiera unos huevos en omelete con jamón y champiñones.
-Yo no atiendo.
-Lo se, ¿podrías llamar a quien lo hace?
-Mmmmmmmm, si.
No se movió.
Siguió ahí esperando mi siguiente jugada.
-Por favor, ¿le hablas en este mismo momento a quien atiende?
-No puedo, el presente solo dura quince segundos.
Era buena a pesar de su edad.
-¿Podrías, a partir de que termine de hablar, caminar para encontrar a quien atiende?
-Si.
Vi que se encaminaba a la cocina. No escuché ninguna voz. Al minuto siguiente de nuevo estaba a mi lado.
-¿Había alguien?
-Si.
-¿Le dijiste que llegó un cliente?
-Dijiste solamente que caminara a encontrar a alguien que atendiera.
-Completando... ¿una vez que lo encuentres podrías decirle que estoy aquí listo para ordenar el desayuno?
-Si.
De nuevo salió rumbo a la cocina.
Ahora si se escucharon voces.
Regresó y se quedó viéndome.
-¿Y?
No contestó.
-"¿Y?" significa; ¿Que te dijeron?, ¿vienen o no a atenderme?
-Gracias por aclarar la expresión. No me dijeron nada de atenderte.
-Pero algo te habrán dicho... ¿podrías comunicármelo?
-Si.
Otra vez silencio.
-¿Me lo dices por favor?... en cuanto yo termine de hablar... no en este mismo momento, sino cuando yo termine de hablar.
-Dijo que aquí no hay desayunos.
-¿No es este un restaurante?... ¿no estaba la puerta abierta y las luces no están encendidas?
-Si.
-Pero no hay desayunos.
-No.
-¿Y entonces que hay?
-Cenas.
-¿Cenas?
-Si.
-¿Solo cenas?
-Si.
-¿Y eso porqué?... ¿podrías perdirle ya que termine yo de hablar que la persona de la cocina venga un momento para aquí?
-Si.
-¡Ve entonces!
La niña caminó sin hacer un gesto. Luego de unos breves minutos regresó acompañada de un niño apenas mayor que ella.
-¿Tú eres el cocinero?
-No.
-¿Y entonces quien lo es?
-Otra persona.
-¡Si!... ¡lo supongo!... ¡tú con tu edad no podrías ser!... pero... ¿no hay nadie mas aquí?.
-Si.
-¿Le podrían hablar?
-Si.
No se movieron de su lugar.
-Y decirle que venga por favor.
-No va a venir.
-¿Es mas pequeño que ustedes?
-No.
-¿Y entonces porqué no va a querer venir?
-No entiende lo que le decimos.
-¿No?... quiero decir; No entiende, quieren decir que es sordo... ¿o está enfermo de algo?
-No.
-¿Entonces?... ¿entonces porqué no va a entender que quieren que venga?... ¿que yo quiero que venga?
-Es un perro.
Ya no dije nada. Me puse de pie. No había desayuno y no iba a conseguir nada.
Cerca de la puerta alcancé a escuchar que platicaban;
-"Habla raro este señor. Mi mamá hace las cenas, pero si lo hubiera pedido yo le habría hecho el omelete que quería".
-"Si, los haces ricos".


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