Ojos
Llego cansado y no pienso en otra cosa.
Voy a la recámara y corro la cortina.
En automático me quito los zapatos y la ropa.
El pantalón corto de deporte que suple la pijama está debajo de la almohada.
Me gusta lo flojo que queda.
Dejo los lentes sobre el buró y estiro el brazo para alcanzar el apagador de la lámpara.
Se hace la semioscuridad.
Desde fuera los restos de luz embarran sombras sobre la cortina.
Propino dos golpes a la almohada para darle la forma correcta.
Cierro los párpados.
Cierro los párpados.
Cierro los párpados... pero sigo viendo.
Veo unas siluetas... rojinegras.
Luego un pequeño destello azul.
Abro los ojos.
No hay nada, solo una penumbra mas negra que gris.
Y las manchas borrosas que pasean por la cortina.
Me acuesto de lado... y lo pienso mejor.
Me pongo boca abajo.
Cierro los ojos.
Cierro los ojos.
Y ahí están de nuevo.
Parecen marañas que se funden.
Dudo de que realmente las esté viendo, pero luego aparecen mas claras.
El destello ahora es una línea azul blanca en la parte inferior.
Me mantengo atento y lentamente sobre la línea se ha depositado un enredo color tinto.
En la parte superior aparece un tono verdoso.
Se mueve independiente. Parece rodear al resto.
La línea se hace gruesa y no deja pasar nada.
Por un momento no parece suceder ninguna otra cosa.
Y comienzo a pensar que estoy soñando, cuando un ladrido me hace abrir los ojos.
Es la mascota de la vecina.
No vuelve a oírse nada y luego de un momento me acomodo.
De nuevo cierro los ojos.
¡Dos Ojos!
Abro mis ojos y me levanto de un brinco.
Al cerrar mis ojos.. dos ojos azules me observaban.
Voy a la cocina y bebo un poco de agua fría.
¿Que hice hoy?
Estuve en la planta química y en...
¡La planta!... ¡eso es!
Olía raro... debo haber inhalado algo.
Trato de pensar.
Si, eso fue.
Leche... beberé un poco de leche.
Dicen que eso neutraliza casi todo.
Un poco de light deslactosada.
Luego de un rato regreso a la recámara.
No recuerdo a que hora prendí la lámpara.
Estaba asustado.
Los químicos de hoy en día. Es curioso lo que provocan.
Lentamente me acosté.
Seguramente ya no veré nada.
Los efectos suelen ser pasajeros.
Además la leche ayuda.
Y estoy cansado.
No solamente visité esa planta, también fui a la de textiles y mañana toca otra mas grande.
La lámpara permanecía encendida.
Me acomodé frente a ella.
Su luz iluminaba todo mi rostro.
Acomodé la almohada.
Tuve que darle otro par de golpes.
Comprobé que mi cabeza no se movería.
La luz me hacía entrecerrar los ojos.
Finalmente los cerré.
Cerré los ojos.
Veía una película semirrosa.
Iluminada.
No permitía sombras.
Ninguna otra cosa.
Era solo un rosa con mucha luz.
Esperé.
Diez minutos después pude dormir.


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