Experimento Tinto
Si señor... el aeropuerto de Haifa es muy moderno. Tal vez un poco de mas, para mi gusto. Será que no me gustó llegar a Israel y encontrar algo tan nuevo. Como sea... pero el clima si estaba como lo esperaba... ¡muuuy caluroso!
Tomamos lo que parece era la carretera setenta y algo. No puedo calcular el tiempo, dormité un poco en el automóvil. Tenía hambre y nos detuvimos a comer algo en un restaurante que está casi al llegar... me llamó la atención su fachada blanca... “Altnur” se llamaba. Había un montículo hacia el sur de la población, al entrar pasamos por un lado suyo. De ahí y del Monte Tavor que está un poco mas alejado, son las tinajas de piedra.
No sé... al principio pensamos que las uvas serían de las alturas del Golán... allá se hacen buenos vinos. Pero con tan buena suerte que ahí mismo encontramos unas parras antiguas. Recogimos unos brotos que luego se adaptaron muy bien. Crecieron magníficamente.
Con la levadura no hubo ningún problema... Saccharomyces cerevisiae entre otras... de las mismas que hoy se utilizan.
Escogimos la tierra de una pequeña huerta. El dueño nos aseguró que era completamente orgánica, abonada solamente con el excremento de animales de la región. No teníamos motivos para dudarlo, así que la compramos y llegó sin problemas. En realidad estos los tuvimos al desembarcarla en Long Beach y durante el traslado al valle... todavía no me he podido explicar porqué no la recibimos mas cerca de aquí... por ejemplo por San Francisco.
Al final tuvimos todo junto y procedimos con nuestro experimento.
Quiero decirle que la Asociación de Vinateros y Similares del Valle, nos dió su apoyo todo el tiempo... solo el metiche de Mondavi insistía en que el resultado podría traer desprestigio para todos.
Por eso terminé responsabilizándome por completo... y les dije también, que nadie sabría nada hasta no tener resultados finales positivos y satisfactorios, al cien por ciento.
Fueron meses de trabajo duro y dedicado. Llegó a convertirse en una obsesión. Que si las tinajas eran de la forma adecuada. Que si tenían que ser cinco o seis los que pisarían las uvas. Que si el vino era tinto o blanco... aunque esto lo resolvimos con un hallazgo de último momento. Por esos días encontraron un contenedor de esos, de los de cerámica, de tres asas, en un sitio arqueológico de la zona, con restos espectroscópicos de antociano... ¡tenía que ser tinto!
Otro punto fue decidir si los injertábamos en troncos de la localidad o no... usted sabe que están las amenazas de las plagas... al final decidimos que tendríamos que arriesgarnos... ¡total!... ¡si todo el proyecto era un arriesgue de principio a fin!
Y llegó el día. El primero que lo probé fui yo mismo. Un trago fue suficiente, inmediatamente fijé la fecha para el día siguiente.
No faltó nadie a la cita. Ni uno solo. Es la primera vez que estábamos todos.
Y yo la gocé. Veía la cara de Arthur, el que le comentaba que es el encimoso de Mondavi, y pensaba; “deja que lo pruebes... a ver que dices ahora”
Preparé la mesa con manteles de algodón blanco y de acompañamiento, puse unos panes sin levadura... quería que todo fuera lo mas original posible.
Cuando mis invitados estaban sentados, les di las gracias por haber creído en mi sueño... claro que lo hice fijando la mirada en Arthur... y luego les dije... ¡que el libro no se había equivocado!
Servimos el vino y me dediqué a verles la cara cuando tomaban el primer sorbo.
Todos... pero todos sin excepción, sonrieron.
Resultó un vino joven, como se usaba en esa época. Afrutado, con matices muy ligeros a canela y moras silvestres. El color es precioso, con destellos de arcoiris... y el aroma... el aroma persiste hasta horas después.
Y bueno, Señor Cardenal... tenía que ser así. Después de todo estábamos saboreando el vino de la Boda de Caná.
Pero deje que prosiga... nuestros amigos reconocieron que era el mejor vino que hasta ahora habían probado. Que sería un completo éxito ofrecerle al mundo... el Vino del Milagro. Donde no nos pusimos de acuerdo fue con el nombre... terminamos encargándole esto a una agencia de publicidad que trabajó antes con nosotros.
Bien, hasta ahora creo que ya ha captado la enormidad de lo que hemos hecho.
Pero en realidad, Cardenal Morini... ¿le entendí que así se llama?... ¿Mossini?... muy bien. Perdón por la equivocación. Bien, aquí voy... en realidad, Cardenal Monsini, lo he llamado por algo que no les confesé a mis amigos. Y es la razón por la que le he llamado... y le pido el favor de que lo comente directamente con el Santo Padre... ¿así le dicen verdad?, ¿al Señor Benedictrino?... como sea... y es que sucede que el vino... este que copiamos de las Sagradas Escrituras, realmente es muy bueno... y no es que les neguemos una razonable comisión sobre las ganancias, una vez que lo comercialicemos... sabemos que de alguna manera tienen ustedes ciertos derechos de propiedad intelectual. Es... la verdad... otro el asunto que me preocupa mas... y es el de que... aunque en las instrucciones... bueno, en lo descrito por el Evangelio de San Juan, hablaba de seis tinajas de piedra de dos a tres metretas, que vienen siendo aproximadamente cien litros cada uno... lo que nos da un total de seiscientos litros... nos hemos encontrado un detalle completamente imprevisto... aquí es donde le pido mucha discreción... y es que ya hemos logrado embotellar, algo así como quince mil litros... y los contenedores no dan señales de disminuir su nivel ni siquiera un poquito... disculpeme Cardenal Montino, pero yo le quería preguntar... ¿que no sucedía eso... solamente con los peces y el pan?


10 Comments:
Me encanta tu estilo de escribir. Te felicito.
Saludos,
Val
Tu estilo tus letras tu blog se parece al mio tenemos la misma plantilla
besossssssssssssssssssssssssssssss
La uva y el vino
Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:- La uva? le susurró; está hecha de vino.Marcela Pérez-Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos
Saludos mi Tony
PakoK
Val:
Gracias por haber venido. También me gusta como escribes. Estaré visitándote.
Mucha:
Me gusta tu Blog... y escucharte.
Pakok:
También somos "Rebeldes con Causa"... que todavía no arrojamos completamente los celulares... pero un día de estos...
Tony,
Vine de visita por tu mundo de Agua Cercada... que en realidad es un universo abierto y sin límites, sin cerco.
Este experimento Tinto me abrió el paladar...
Saludos,
LaClau:
Si... hasta que lo mencionas lo he notado. Aunque en realidad el nombre del sitio, es por un lugar que existió en la infancia de mi padre.
Gracias por tu visita.
Muchas gracias por su interés hacia mi prosa. Sea como sea lo de la popularidad no es que me apasione, pues como soy independiente en mis escritos fastidio a bastante gente, así que al igual que "subo", "bajo". No por ello dejaré de ser yo, en eso si le puedo poner la mano en el fuego.
Un saludo desde tierras canarias.
PD: Por cierto, deduzco que tiene estilo, (por lo del vino).
Interesante artículo. Es otro punto de vista.
¡Cuánto has escrito en estos días en que he estado medio perdida..!
me han gustado mucho esos breves poemas y el episodio de los E. T´s
:)
Efectivamente, somos blanduchos. Muy aptos para invasiones exitosas.
En cuanto a este, me ha encantado.
Esa ironía de no querer regatear comisión, es un puntazo :DD
Y bueno, si pasó con los panes y los peces ¿por qué no con el vino?
ya el origen de las uvas da para pensar en milagros.
Estaré mucho más atenta a tu voz.
Un abrazo muy fuerte, querido Tony.
Me agrada tu estilo. Y el desarrollo in Cressendo
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