
La caída
I.-
Era temprano en el continente americano, cuando el comandante estaba ocupado en la base del brazo canadiense. Fue su segundo de a bordo quien le señaló;
-La Jager... se ha soltado la Jager...
Volteó rápidamente e hizo el intento de atraparla. Fue inútil. Estaba fuera de su alcance. Contempló como se alejaba, recordando lo que el manual de procedimientos indicaba que tendría que hacer. Estaba bien marcado en el capítulo especial.
-Berson... comunícame por favor.
Unos minutos después la estación base estaba enterada de la pérdida. Iniciaron la evaluación y pasada una hora, su jefe de información ya estaba sentado frente a la prensa.
-Hace unos momentos, durante un procedimiento de reparación hemos perdido una llave Jager. La evaluación hecha por nuestros expertos, concluye que a pesar de ser construida con la aleación at-c 1198, material que ha comprobado resistir las mayores temperaturas conocidas, el pequeño tamaño de la pieza, hace que sea muy remota la posibilidad de que su reingreso constituya una amenaza para la vida o la propiedad de cualquier persona. Próximamente trataremos de determinar el sitio probable de su caída.
II.-
Eduardo manejaba su camioneta por el desierto del Valle de los Cirios. La soledad del lugar y la que desde hacía un par de años había recibido con la separación de su pareja, le produjeron un sentimiento agudo de nostalgia. Tenía que llegar a Ensenada después del mediodía. Había contactado por teléfono a su hermana una semana antes.
-Te estaré esperando hermano. Invitaré a Martha para que esté aquí cuando llegues.
Martha había sido la novia de su juventud y desde entonces su mejor amiga. Entendía el mensaje. Igual que él estaba divorciada desde hacía un poco de tiempo antes. Se preguntó si eso habría provocado que la imitara. Nunca la había olvidado.
III.-
El Laboratorio de Punjab estaba casi desierto por la hora. Solamente el Jefe de Producción permanecía revisando un documento. Luego introdujo un clave, abrió el sitio que manejaba los parámetros del robot que mezclaba los diferentes componentes. Borró donde decía azufre y elevó ligeramente el de Tungsteno.
-El peso no se modifica, ni el color... nadie se dará cuenta.
IV.-
En el periódico “LA Times” el reportero del área tecnológica discutía con William su contraparte de la sección que mas vendía, la de los suceso insólitos y catastróficos.
-Entiende Bill, aunque esto último es cierto... esa aleación es indestructible. Pero también lo es que la pieza es muy pequeña, casi del tamaño de un puño. Por eso es mucho muy improbable que llegue a impactar en un ser humano.
V.-
El Comandante estaba preocupado. Se sentía culpable. Le acaban de avisar que la llave caería en un sitio habitado. Una ciudad mediana del norte de México. No tardaba en caer.
VI.-
Eduardo había pasado una tarde muy agradable. Martha no dejaba de reír. Los dos tenían tiempo -así lo confesaban- que no se sentían tan contentos. Salieron a la noche. Las estrellas habían salido y cosa rara, estaba todo despejado.
Se hizo un silencio. Los dos se vieron a los ojos y dejaron de sonreír. Martha pensó; “Que momento tan bello”. Por alguna razón, Eduardo volteó al cielo y después, con un gesto de sorpresa, señaló hacía arriba. Ella volteó su cara y vió el destello verde brillante que crecía rápidamente. Alcanzó a pensar; “¡Es una señal!”.
VII.-
En la NASA no entendían lo sucedido, tendrían que iniciar una investigación con el proveedor del material metálico. El material indestructible no lo había sido. Por el contrario, se había desintegrado por completo... dejando una estela celeste de fuego fosforescente, la mas bonita en la historia del norte de México y sur de los Estados Unidos.
VIII.-
Seis meses después Eduardo y Martha platicaban mientras juntos recorrían la transpeninsular con rumbo al sur. Atardecía y él dijo:
-Recuerdo bien esa tarde y esa estrella fugaz tan especial, y también que -a lo mejor ridículamente- pensé; “Debe ser una señal”...
Martha sonrió, pero no dijo nada.
Para mi amiga TRENZAS y su empujón.


9 Comments:
Tu cuento me recordó esta canción de un músico argentino, de la provincia de Entre Ríos que se llama Carlos Aguirre, así que te la obsequio:
LOS TRES DESEOS DE SIEMPRE (Carlos Aguirre)
Una estrella fugaz cayó en el jardín
una estrella fugaz cayó en el jardín
pero su luz se apagó ay, ay, ay de mí
pero su luz se apagó ay, ay, ay, si, si
Todos pidieron deseos sinceros
Todos pidieron deseos enteros
Todos a ella aferraron ideas
Pero su luz se apagó ay, ay, ay, si, si.
Ciertas noches en que suele
Surcar el cielo una estrella
No le dan vista al asombro
Aquellos hombres que en suerte
Prefieren sombras hostiles
A una luz incandescente.
Y en el murmullo del alma
Donde se mezclan las horas
Hablan los sueños callados
Quieren hablar el presente
Y en la costumbre se vuelven
Los tres deseos de siempre.
Una estrella fugaz cayó en el jardín
Pero su luz se apagó ay, ay, ay, de mí
Pero su luz se apagó ay, ay, ay, si, si.
Y en lo fugaz de la vida
Y en el calor del silencio
Baila triste la leyenda
Que el pueblo comenta riendo.
Una estrella fugaz cayó en el jardín.
Si la querés escuchar lo podés hacer acá:
http://au.blog.360.yahoo.com/blog-GRxzAvw8erQP2.224WCmOfSiZRC46NT7?p=115
Lord:
Muy bonita la canción... muy oportuna para mi estado de ánimo.
¡Gracias!
Un abrazo.
Precioso. Me imaginaba la cara de consternación del Comandante, totalmente diferente a la de sorpresa de Eduardo. Una vez mas todo depende del cristal con que se mire. Gracias por pasar por allá
muy bonito. verde fosforescente
Cuando digo que te echo de menos aquí y escribes algo tan bonito, ya se comprende el porqué lo digo :)
Me ha encantado el cuento y la forma de contarlo que has elegido.
Has humanizado la tecnología
poniéndola al servicio de los sentimientos. Los caminos que llevan al amor son infinitos.
¡Muchas gracias, muchas...! Prometo seguir dando empujones; cariñosos, eso sí :)
Y un gran abrazo, amigo mío.
Aurelia Diche:
También, gracias por tu visita.
Gisofania:
Milady... el verde fosforescente lo recuerdo de las noches en el mar, con poca luna, y como brota en las estelas, que producía la lancha al avanzar.
TRENZAS amiga:
A ratos el estado de ánimo hace que todo parezca sin sentido. Pero luego te visito y la imaginación renace... y otra vez me parece, que el mundo es infinito.
¡Otro abrazo!
Me gustó. varias cosas:
1) Deseos o ilusiones no cumplidas perduran por siempre.
2) El efecto Mariposa o como vulgarmente se dice, nadie sabe para quién trabaja.
3)Origen mundano,en la mayoría de los casos, de las "señales" o "avisos" tan socorridos en la creencias religiosas.
pakok
Y después dicen que el destino no existe...
Sé otra version de la historia: Eduardo no olvidaba a Martha aunque hubiese querido, pero tuvo miedo, tanto, que no se atrevio a verla a pesar de desearlo desde hacia tiempo y Martha se desprendio de su corazón con la interminable espera...
...al menos esa es mi versión del encuentro... vaya manera Tony, de remover sentimientos olvidados con tus letras, ojalá no dejes de escribir.
Un saludo desde España y me alegra que seas mexicano como yo.
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