Médicos especialistas
Dos hombre en edad mediomadura, luciendo canas en las sienes, batas blancas impecables, caminan erguidos por el pasillo inmaculado y bien iluminado del gran hospital.
-El caso de la señora Sheridan es realmente doloroso. Parecía que la amitriptalina comenzaba a mejorarla cuando lamentablemente retrocedió a las primeras etapas. Hoy nuevamente se encuentra confundida en lo que respecta al tiempo y no reconoce a ningún familiar.
-Curioso. Hay buenos reportes de la amitriptalina.
-Si. Pero este no parece ser la ocasión. En esta siguiente puerta tenemos, por el contrario, al señor Jones, un cuadro típico de paranoia con tendencia obsesiva, respondió muy bien a los fármacos. Posiblemente en dos o tres días más pueda irse de alta.
-Disculpe colega, ¿pudieron diagnosticar la causa primaria?
-Aparentemente depresión profunda exógena, derivada de estrés familiar. La mujer lo dejó por un empleado de su misma empresa.
-¡Epa!.
-Si, algunos tienen causas bien definibles, pero en la mayoría, desafortunadamente, tenemos que seguir investigando.
-Mucho trabajo, pero por eso tienen tan buena fama. Bien ganada por lo visto.
-Sin querer presumir… si. El año pasado nos dieron el Premio Nacional de Salud en Psiquiatría y este que corre… aquí en confianza, hemos sido nominados al Nobel.
-¡No!, ¡madre mía!, ¡que orgullo!.
Entran los dos a un cuarto y se sientan frente a una mesa que sostiene dos pequeños vasos de plástico semitrasparente. Se acerca una enfermera ligeramente entrada en años y con estudiado respeto se dirige a ellos:
-¡Buenos días!, ¿ya pasaron visita?... que bien. Ahora a tomar su medicina y colocar las batas en el closet, es hora de su electroshock del día de hoy.
Dos hombre en edad mediomadura, luciendo canas en las sienes, batas blancas impecables, caminan erguidos por el pasillo inmaculado y bien iluminado del gran hospital.
-El caso de la señora Sheridan es realmente doloroso. Parecía que la amitriptalina comenzaba a mejorarla cuando lamentablemente retrocedió a las primeras etapas. Hoy nuevamente se encuentra confundida en lo que respecta al tiempo y no reconoce a ningún familiar.
-Curioso. Hay buenos reportes de la amitriptalina.
-Si. Pero este no parece ser la ocasión. En esta siguiente puerta tenemos, por el contrario, al señor Jones, un cuadro típico de paranoia con tendencia obsesiva, respondió muy bien a los fármacos. Posiblemente en dos o tres días más pueda irse de alta.
-Disculpe colega, ¿pudieron diagnosticar la causa primaria?
-Aparentemente depresión profunda exógena, derivada de estrés familiar. La mujer lo dejó por un empleado de su misma empresa.
-¡Epa!.
-Si, algunos tienen causas bien definibles, pero en la mayoría, desafortunadamente, tenemos que seguir investigando.
-Mucho trabajo, pero por eso tienen tan buena fama. Bien ganada por lo visto.
-Sin querer presumir… si. El año pasado nos dieron el Premio Nacional de Salud en Psiquiatría y este que corre… aquí en confianza, hemos sido nominados al Nobel.
-¡No!, ¡madre mía!, ¡que orgullo!.
Entran los dos a un cuarto y se sientan frente a una mesa que sostiene dos pequeños vasos de plástico semitrasparente. Se acerca una enfermera ligeramente entrada en años y con estudiado respeto se dirige a ellos:
-¡Buenos días!, ¿ya pasaron visita?... que bien. Ahora a tomar su medicina y colocar las batas en el closet, es hora de su electroshock del día de hoy.


21 Comments:
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(díficil recuperarse del impacto)
Hades:
Con otra de Mozart y un capuccino más (aunque sea virtual) nos recuperamos.
La locura. Quien la puede definir?. Yo no. Estoy loco por vivir, loco por amar y loco por soñar. Loco por querer, loco por tener esperanzas.
Bob:
Hay locuras para todos los gustos y cada quién escoje la suya. Tu has sido inteligente.
A más de un médico un electroshock no les caería nada mal...
Besos y justicia.
Duda:
Completa y absolutamente de acuerdo...
Buen tema, buen desarrollo, y por encima de todo, buen final. Me gustó mucho.
Saludos, estaré regresando por acá.
A la cordura y la locura la separa un hilo muy delgado, creo que pasamos de un lado a otro muchísimas veces más de las que nos damos cuenta... Ay veces que me sorprendo pensando "de verdad estoy loca".
Un abrazo.
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Yo prefiero mi locura, a la cordura de los demás!!
84:
¡Bienvenido y gracias!
Araceli:
Esa sensación de "estar loco" a momentos es lo que hace que podamos mantener la cordura en un mundo que no se puede entender.
¡Un abrazo!
Razor:
Definitivamente; generalmente la propia es deliciosa, mientras que la locura del "otro" suele ser inaguantable.
La locura es parte de lo que le da sabor a la vida...
La única manera de mantenerse cuerdo en este mundo, es volviéndose loco.
La única manera de mantenerse cuerdo en este mundo, es volviéndose loco.
Maya:
Coincido... ¡gracias por tu visita!.
Don Quixote:
Nadie mejor que Don Quijote para testimoniarlo...
Hay locuras que son
como brazos de mal:
te sorprenden, te arrastran,
te pierden y ya.
Silvio
Pakok:
Tal vez a la celebración del sábado hayan asistido algunos "brazos del mal"... pero pudimos aguantar su locura (eso creemos).
Escribo con la nariz... no puedo zafar el chaleco de fuerza.
Lord:
Así escribimos todos (pero al menos tu ya te diste cuenta).
Jajajajaja, en efecto hay veces que los mismos pacientes aprenden tanto sobre los médicos, medicinas y enfermedades, que les damos todas las ramas para volverse nuestros cómplices.
Je, armas no ramas ok??
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