
Un Caso Clínico
Era noche, todavía temprano, cuando sonó el interfono. La enfermera me anunció un nuevo paciente; “Se llama Jesús De la Cruz, un indigente, dice tener 33 años, se queja de dolor en el pecho y tos que desde hace unos días no lo deja dormir…”, abandoné la comodidad del cuarto de guardia y acudí al consultorio del servicio de urgencias. Lo primero que noté fue la barba crecida, algo sucia y bastante rizada.
-Don Jesús… ¿así que le duele el pecho?...
-Si… me arde… debe ser por esta llaga que tengo desde hace no se cuanto… ya casi me acostumbré a ella… lo que me molesta… y por eso vine, es por la tos.
-¿Arroja flemas?...
-No, es tos de perro… seca.
-Aja… ¿y calentura?...
-Nada de eso… pura tos… y mareo… también me mareo.
-Bien… quítese la camisa, vamos a revisarlo.
De encima del escritorio recogí el estetoscopio y recordando las enseñanzas del maestro de Clínica Médica puse las olivas para delante. Era mi año de internado rotatorio y cada paso que daba lo tenía que estar repitiendo en la mente.
-Doctorcito… no se vaya a asustar con la espalda.
-¿Cómo dice?...
-Que no se me vaya a asustar… es que la espalda la tengo toda cruzada de heridas… también las tengo desde hace mucho y tampoco se me han querido cerrar.
-Voy a tratar de no tocarlas… pero tengo que escuchar sus pulmones.
Coloqué el diafragma del aparato… ¿o era el otro lado?, ¿la campana?, ¿la que tenía que utilizar para oír el pulmón?... me decidí por el diafragma y tratando de no tocar la carne viva le pedí que inhalara profundo.
Respiró por la boca tres o cuatro veces y no escuché ningún ruido que supusiera la existencia de mucosidad dentro de los pulmones o estrechez de los bronquios.
-Bueno, Don Jesús, parece que no hay infección… déjeme tomar el pulso y la presión arterial…
-Con cuidado también ahí, mi doctorcito querido, que en las palmas de las manos también tengo unas llagas profundas…
-Trataré de no lastimarlo, voy a colocar este brazalete y va a sentir un poco de presión en el brazo…
La presión arterial y el pulso también dieron cifras normales. Recordé que el Manual Merk mencionaba unas variaciones e inventé una excusa para hojearlo. Busqué el tema pero no logré encontrar lo que buscaba. Estoy perdiendo tiempo, pensé, mejor lo repaso luego.
-Don Jesús, vamos a darle un jarabe para la tos. No le voy a dar antibiótico porque no parece haber infección. Posiblemente eso sea suficiente y en uno o dos días ya no tenga nada….
-¿Y el mareo?...
-¿El mareo?...
-Si, le dije que venía por la tos y mareo… nomás me pongo de pié se me nubla la vista… y quiero caminar y me agito, me canso muy rápido…
-Bueno… póngase la camisa… siéntese aquí, voy a revisarlo un poco mas…
Si el Director se entera me baja la calificación… ¿como se me olvidó el mareo?, de entrada se ve pálido… ¿estará anémico?... el otoscopio no mostró nada en los oídos, luego tomé el oftalmoscopio.
-Don Jesús voy a necesitar que levante el pelo que tiene sobre los ojos, que vea sobre mi hombro para revisar con este aparato… ¡oiga!… ¿y esas heridas en la frente?... ¿puntiformes?... que raras… déjeme ver tantito… oiga Don Jesús también tiene marcas sobre la frente… ¿ya sabía?...
-Si, pero esas no me molestan mucho… la peor es la de aquí abajito del pecho izquierdo… a ratos me supura…
-Bueno, voy a revisar el fondo de ojo…
Fuera de las conjuntivas pálidas no encontré otra cosa. Pensé; “Debe estar anémico por desnutrición y quien sabe si también por el sangrado crónico de la heridas…”.
-Va a pasar al cuarto de enseguida con la enfermera, para que le de una limpiada con agua estéril y jabón a sus heridas… va a tomar una cucharada cada ocho horas de este jarabe y regresar en dos días para examinarlo de nuevo… ¿está bien Don Jesús?...
-Si doctorcito… gracias.
-Cuando la enfermera termine dígale a sus familiares que le den una buena cena… que necesita alimentarse bien…
-Es que no se donde quedaron… desperté extraviado y no se ni donde ando… creo que hasta una piedra tuve que empujar para poder venir… pero todo lo tengo muy revuelto…
-Si no viene nadie con usted, el personal de Trabajo Social lo puede ayudar… ellos pueden localizar a su familia o amigos… voy a llamar a la enfermera…
El paciente fue ayudado a pasar a la salita de lavado. Me encaminé al cuarto asignado a los médicos residentes pensando en todo el cuadro… la tos no productiva, el mareo, las heridas… ¿había algo que se me escapaba?... mañana volvería a repasar todo… no dejaría de hacer todo lo necesario para ser el especialista en niños que me había propuesto. Finalmente el sueño me rindió cuando daba la medianoche y todo era paz en el Hospital Nuevo Monte del Gólgota.


4 Comments:
perdon por el permiso pero me gusto y lo interprete como una fabula acerca de la importancia personal si me equivoco le ruego me perdone pero asi lo interprete y asi me gusto y al fin y al cabo no es eso? que me guste o no.
muy bueno
Gracias...
Que bueno que le gustó... en realidad lo escribí pensando en un amigo con el que discutí sobre la importancia de poder ver la "realidad real" y no solamente la que nos dicta la "razón"... una razón que tiene límites muy humanos.
Exacto, de ahí la tentación "romántica" de humanizar lo divino, tal como pudiera suceder con Jesús De La Cruz.
Saludos Tony, muy bueno el blog, seremos clientes asiduos.
Pakorro.
Un Dios antropomórfico es un error muy comun... es el intento de hacer "tangible" lo que por definición debe ser inaprehensible para el hombre. Pero es ese mismo razonamiento -la inaprehensibilidad de la sustancia divina- lo que "razonablemente" debe descartar el ateísmo... y minimimamente tolerar el agnosticismo.
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